domingo, 31 de julio de 2011

Proyecto Narrativo boceto 2

Caminando sin prisa, deteniéndome en las casas de venta de libros usados dónde siempre encuentro algo para comprar, en las calles se pueden apreciar los detalles de un día cualquiera en la tumultuosa ciudad. Desde lejos ya se puede observarla. Es imposible que pase desapercibida. Es el centro de atención. La rodean los edificios más importantes y muchos de ellos antiquísimos. Su forma podría decirse que es rectangular, pero con sus calles menores en forma de semicírculo.
Estoy hablando de una plaza, pero no de cualquiera, sino de una que fue testigo e incluso protagonista, de los acontecimientos trascendentales a nivel nacional.
Ésta es la Plaza de Mayo, sitio fundamental de la Ciudad de Buenos Aires. Nació de la unión de las Plazas de la Victoria y del Fuerte al demoler, en  1884, una construcción llamada Recova Vieja que las separaba.
Lugar de festejos y alegría pero también de reclamos y dolor. Es un signo de nuestra Nación y nos representa. Allí late el espíritu de millones de argentinos. En su momento los criollos pedían Cabildo Abierto. Los descamisados pedían a Eva como Vice, y luego lloraron su muerte. Se repudió el gobierno militar de Videla. Se iluminó cuando volvió la Democracia en el 83. Se llenó de odio bajo la consigna “Qué se vayan todos”. Miles de Argentinos festejaron el Bicentenario. Todo eso sucedió en el mismo lugar.
Salvo los festejos del Bicentenario por razones obvias, todos los demás acontecimientos los estudié en casi todos los años de la escuela. Escuché tantas versiones sobre un mismo hecho como estrellas hay en el cielo. Y sí, la historia la escriben los vencedores. De los otros nadie se acuerda o eso nos quiere enseñar  la escuela. Está en nosotros que versión tomar cómo verídica ya que no vivimos esos momentos. Siempre que alguien cuenta una historia, hay otra que se está omitiendo.
Brilla en sol. El reloj de la Casa de Gobierno marca las dos de la tarde. La plaza es lugar de descanso y  conexión con la naturaleza. Hombre y mujeres recostados en el pasto bajo el sol se toman un respiro de su rutina de trabajo y respiran el aire cálido. Algunos leen, otros sólo se recuestan y miran el cielo. Muchos almuerzan.
Veo un hombre de traje con  una mochila que camina hacia uno de los árboles que adornan la plaza. Saca una lona y la coloca en el pasto. Se recuesta y toma de entre sus pertenencias un libro. Paso caminando cerca de él para tratar de ver qué lee. Lo logro. “Cien años de soledad” de García Márquez.
El clima de violencia en el que se desarrollan sus personajes es el que marca la soledad que los caracteriza, provocada más por las condiciones de vida que por las angustias existenciales del individuo. Acá otra vez veo la historia pasar ante mis ojos. Cómo cada uno de nosotros es responsable de lo que nos pasa.
Muy entretenido el joven, lo llamo así porque tendría unos treinta y cinco años, almuerza acompañado de un libro. En ese momento está desconectado de la realidad. O eso es lo que él piensa.
Es un desfile constante de gente que va y viene. En su mayoría con prisa y sin contemplar la belleza del lugar; otros pasean y se retratan.  Es un punto fijo de cualquier tour turístico. Miles de viajeros por día recorren la plaza y equipados con cámaras de última generación toman fotos de nuestros monumentos, de la Casa Rosada, el Cabildo y la Catedral que pasan a formar parte de su álbum  de viaje.
Una pareja francesa se me acerca y me pide que les saque una foto. Ella hablaba un poco español. Me explica el joven cómo se utiliza la cámara. Sabía yo cómo usarla, igualmente dejé qué me mostrara.
Se arreglan para posar para la fotografía. Siento curiosidad y cruzo con ellos unas palabras.
_¿Están de vacaciones?- Sonríen sorprendidos al escuchar de mi boca su lengua materna.
_ Si.  Llegamos hace dos días. Acá (en Capital)  nos quedamos unos días más. Después vamos al sur – Comentan muy orgullosos.
_ Es muy lindo todo el sur, pero ¿a qué parte van? – Pregunté imaginándome la respuesta.
_ Vamos a El Calafate – responde él en un español atravesado – También planeamos ir a Ushuaia – aclara ella.
_¡Qué bueno! Es muy lindo. Sólo les quedará para la próxima conocer el Norte y  la Cataratas.
_ Ya lo visitamos en nuestro primer viaje. Tienes suerte de vivir en este país tan hermoso – comentan maravillados.
_ Si, es realmente hermoso.
Se despiden y continúan caminando sin un rumbo definido. Imagino que hacia el hotel donde se hospedaban.
Qué hermoso es este país. Me encantaría conocerlo y recorrerlo de punta a punta por la ruta 40. Es una lástima que la mayoría de los argentinos no lleguen a conocer esos extraordinarios lugares por los que somos conocidos en el mundo entero. Me indigna que sea más económico ir al sur de Brasil que al propio Sur Argentino.
Es culpa nuestra en parte. Tenemos fascinación por conocer Europa, viajar a New York y conocer Nueva Zelanda. No comprendemos que todos los paisajes los tenemos en nuestro territorio. Somos privilegiados y también muy necios.
Hay tantas cosas para hacer, para cambiar y parece todo tan lejano. No hay que perder la fe. Recuerdo a quienes desde esta plaza lucharon por un país mejor y creo que la Argentina depende de nosotros y de cómo vivamos nuestra vida en la sociedad. Todos tenemos un rol, con derechos pero también con obligaciones.
Me siento en un banco. Diviso a lo lejos un grupo de niños de un Jardín de Infantes. Tomados de la mano y guiados por algunas maestras recorren el lugar. Pasan muy cerca de mí y pude oír lo que decían.
La señorita les preguntaba a los chicos si se acordaban la imagen qué ella les había mostrado la semana anterior. Sólo algunos dijeron que sí.
_ ¿Qué había en la foto? Eran cuatro…¿se acuerdan?
_ Sí – respondieron fuerte cinco o seis niños – Son fuentes!!
_ ¿Y lo qué ven adelante, qué está en el centro de la plaza?
_ El obelisco - respondió muy contento uno de los alumnos mientras  señalaba – si es ése.
Eso no quedó muy claro para el chico. La maestra le explicó que era la Pirámide de Mayo y continuaron su camino alejándose cada vez más del lugar donde me encontraba sentada.
Parado en la base y apoyado sobre el mástil donde flamea en lo alto la bandera de Argentina, un abuelo y sus nietos le dan de comer a las palomas. Éstas últimas, que entorpecen el paso a los caminantes, constituyen un elemento depredador de la plaza. Bicho más asqueroso no hay. Ese sonido que emiten me provoca un rechazo total.
Inmersa en mis pensamientos soy interrumpida por un artesano. Un joven que vendía artesanías hechas con alambre. Me convenció de que una pequeña flor sería perfecta como separador. Él me lo sugirió, luego de disculparse  ya que cortó mi lectura. Mientras se aleja trato de pensar cuál será su historia.
Las campanas de la Catedral me devuelven a la realidad. Ya son las tres. Algo cansada de mi posición y con frío por la ocurrencia del sol de esconderse me preparo para partir. Cómo todavía era temprano para comenzar  mi rutina de trabajo caminé en dirección a la Rosada, detrás está el recientemente inaugurado Museo del Bicentenario.
Una vez adentro comencé a recorrerlo. Muy luminoso y amplio. Algo frío. Tuve la sensación de estar leyendo un libro de historia Argentina. Rodeada de muebles antiguos, obras de arte de grandes artistas nacionales y varios granaderos contemplé en un abrir y  cerrar de ojos 200 años de  historia.
Maravillada por algo que siempre me gustó y con ganas de aprender más tuve que dejar el lugar porque el tiempo es tirano y cuándo uno más disfruta parece que más deprisa pasa.
Al salir caminé hacia la plaza y me sumergí en ese mar de gente que va y viene por ella. No lo tuve en cuenta antes, sólo lo comprendí al cruzar las vallas que dividen la plaza en dos, hoy era jueves. Una camioneta blanca sobre la plaza, gente amontonada y pañuelos blancos lo corroboraron.
Si algo o alguien es un símbolo de este lugar son las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que hoy, después de veinticinco años desde que lo hicieron por primera vez, llegan todos los jueves por la tarde y rodean la Pirámide de Mayo. Tradición que comenzó por que durante el gobierno militar no podían reunirse más de dos personas en un lugar. Les dijeron que circulen, ellas lo hicieron. Siempre caminando alrededor de la pirámide. Hoy por el pasar de los años se sientan rodeándola.
Muchas veces pensé cómo hubiera sido vivir esa época. No puedo imaginarlo. El coraje de esas mujeres que se enfrentaron a los hombres más perversos e inhumanos  y que luchaban por recuperar a sus hijos y hoy lo hacen por sus nietos me conmueve. Sólo algo de todo esto no me gusta y es la pelea política.
Un ruido me distrae de mis pensamientos. Amarillo intenso es el Bus Turístico que recorre todos los días cada rincón de la Plaza. Lo veo pasar  y el semáforo cambia de color. Los peatones somos tan irresponsables. Cruzo y de apoco me alejo de ese lugar donde hoy reina la paz. Pocas veces sucede esto. Día por medio, y a veces más, ciudadanos reclaman sus derechos, protestan por alguna medida o festejan otras.
Al salir de trabajar ya el sol se ocultó. Las luces iluminan cada lugar de la plaza. Los canteros de flores parecen más coloridos. El agua de la fuente más danzante. El toque final es la luz que transforma a la Casa Rosada en más rosada. Transforman el lugar en una hermosa postal e invita a disfrutarla a toda hora.
Traté de enfocarme en los puntos que me marcaste Emilia, espero haberlo hecho bien. Volví a leer a Caparrós y me encantó la frase con la qué terrmina su crónica de Misiones:
" Yo no investigo, no hurgo, no busco nada oculto: con lo visible alcanza. El problema no es descubrir; el problema está en hacer sentido  con lo que se ve. Entender, que le dicen, o sea: cruzar, relacionar, pensar causas y efectos: arriesgarse. La verdad, si es que existe ese bicho, está en las relaciones. Buscar lo oculto es quedarse en la superficie de las cosas."

Espero más sugerencias. Tengo una duda...¿Hay qué entregar todo en la primer clase de taller?
Bessos.

domingo, 24 de julio de 2011

PN: Boceto

Caminando sin prisa, deteniéndome en las casas de venta de libros usados dónde siempre encuentro algo para comprar, en las calles se pueden apreciar los detalles de un día cualquiera en la tumultuosa ciudad. Desde lejos ya se puede observarla. Es imposible que pase desapercibida. Es el centro de atención. La rodean los edificios más importantes y muchos de ellos antiquísimos. Su forma podría decirse que es rectangular, pero con sus calles menores en forma de semicírculo.
Estoy hablando de una plaza, pero no de cualquiera, sino de una que fue testigo e incluso protagonista, salvo de la Declaración de la Independencia y las batallas que se libraron para conquistarla, de los acontecimientos trascendentales a nivel nacional.
Ésta es la Plaza de Mayo, sitio fundamental de la Ciudad de Buenos Aires. Nació de la unión de las Plazas de la Victoria y del Fuerte al demoler, en  1884, una construcción llamada Recova Vieja que las separaba.
Lugar de festejos y alegría pero también de reclamos y dolor. Es un signo de nuestra Nación y nos representa. Allí late el espíritu de millones de argentinos. En su momento los criollos pedían Cabildo Abierto. Los descamisados pedían a Eva como Vice, y luego lloraron su muerte. Se repudió el gobierno militar de Videla. Se iluminó cuando volvió la Democracia en el 83. Se llenó de odio bajo la consigna “Qué se vayan todos”. Miles de Argentinos festejaron el Bicentenario. Todo eso sucedió en el mismo lugar.
Brilla en sol. El reloj de la Casa de Gobierno marca las dos de la tarde. La plaza es lugar de descanso y  conexión con la naturaleza. Hombre y mujeres recostados en el pasto bajo el sol se toman un respiro de su rutina de trabajo y respiran el aire cálido. Algunos leen, otros sólo se recuestan y miran el cielo. Muchos almuerzan.
Es un desfile constante de gente que va y viene. En su mayoría con prisa y sin contemplar la belleza del lugar; otros pasean y se retratan.  Es un punto fijo de cualquier tour turístico. Miles de viajeros por día recorren la plaza y equipados con cámaras de última generación toman fotos de nuestros monumentos, de la Casa Rosada, el Cabildo y la Catedral que pasan a formar parte de su álbum  de viaje.
Sentada en un banco diviso a lo lejos un grupo de niños de un Jardín de Infantes. Tomados de la mano y guiados por algunas maestras recorren el lugar. Pasan muy cerca de mí y pude oír lo que decían.
La señorita les preguntaba a los chicos si se acordaban la imagen qué ella les había mostrado la semana anterior. Sólo algunos dijeron que sí.
_ ¿Qué había en la foto? Eran cuatro…¿se acuerdan?
_ Sí – respondieron fuerte cinco o seis niños – Son fuentes!!
_ ¿Y lo qué ven adelante, qué está en el centro de la plaza?
_ El obelisco - respondió muy contento uno de los alumnos mientras  señalaba – si es ése.
Eso no quedó muy claro para el chico. La maestra le explicó que era la Pirámide de Mayo y continuaron su camino alejándose cada vez más del lugar donde me encontraba sentada.
Parado en la base y apoyado sobre el mástil donde flamea en lo alto la bandera de Argentina, un abuelo y sus nietos le dan de comer a las palomas. Éstas últimas, que entorpecen el paso a los caminantes, constituyen un elemento depredador de la plaza. Bicho más asqueroso no hay. Ese sonido que emiten me provoca un rechazo total.
Inmersa en mis pensamientos soy interrumpida por un artesano. Un joven que vendía artesanías hechas con alambre. Me convenció de que una pequeña flor sería perfecta como separador. Él me lo sugirió, luego de disculparse  ya que cortó mi lectura. Mientras se aleja trato de pensar cuál será su historia.
Las campanas de la Catedral me devuelven a la realidad. Ya son las tres. Algo cansada de mi posición y con frío por la ocurrencia del sol de esconderse me preparo para partir. Cómo todavía era temprano para comenzar  mi rutina de trabajo caminé en dirección a la Rosada, detrás está el recientemente inaugurado Museo del Bicentenario.
Una vez adentro comencé a recorrerlo. Muy luminoso y amplio. Algo frío. Tuve la sensación de estar leyendo un libro de historia Argentina. Rodeada de muebles antiguos, obras de arte de grandes artistas nacionales y varios granaderos contemplé en un abrir y  cerrar de ojos 200 años de  historia.
Maravillada por algo que siempre me gustó y con ganas de aprender más tuve que dejar el lugar porque el tiempo es tirano y cuándo uno más disfruta parece que más deprisa pasa.
Al salir caminé hacia la plaza y me sumergí en ese mar de gente que va y viene por ella. No lo tuve en cuenta antes, sólo lo comprendí al cruzar las vallas que dividen la plaza en dos, hoy era jueves. Una camioneta blanca sobre la plaza, gente amontonada y pañuelos blancos lo corroboraron.
Si algo o alguien es un símbolo de este lugar son las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que hoy, después de veinticinco años desde que lo hicieron por primera vez, llegan todos los jueves por la tarde y rodean la Pirámide de Mayo. Tradición que comenzó por que durante el gobierno militar no podían reunirse más de dos personas en un lugar. Les dijeron que circulen, ellas lo hicieron. Siempre caminando alrededor de la pirámide. Hoy por el pasar de los años se sientan rodeándola.
Muchas veces pensé cómo hubiera sido vivir esa época. No puedo imaginarlo. El coraje de esas mujeres que se enfrentaron a los hombres más perversos e inhumanos  y que luchaban por recuperar a sus hijos y hoy lo hacen por sus nietos me conmueve. Sólo algo de todo esto no me gusta y es la pelea política.
Un ruido me distrae de mis pensamientos. Amarillo intenso es el Bus Turístico que recorre todos los días cada rincón de la Plaza. Lo veo pasar  y el semáforo cambia de color. Los peatones somos tan irresponsables. Cruzo y de apoco me alejo de ese lugar donde hoy reina la paz. Pocas veces sucede esto. Día por medio, y a veces más, ciudadanos reclaman sus derechos, protestan por alguna medida o festejan otras.
Al salir de trabajar ya el sol se ocultó. Las luces iluminan cada lugar de la plaza. Los canteros de flores parecen más coloridos. El agua de la fuente más danzante. El toque final es la luz que transforma a la Casa Rosada en más rosada. Transforman el lugar en una hermosa postal e invita a disfrutarla a toda hora.

Estuve trabajando en la semana por eso no publiqué antes. Espero correcciones, sugerencias. Pasa muy rápido el tiempo...me preocupa un poco. Saludos. Disfruten lo que queda de vacaciones!! 

Proceso de Escritura del Proyecto

No fue una consigna fácil. Estaba convencida de qué quería escribir ficción. Me gusta mucho leer novelas y quería aventurarme a tratar de escribir una buena historia.
Tenía ideas que al principio parecían geniales y que después se diluían en el papel. Escribía, para luego releer y terminar borrando la mayor parte.
Leí del derecho y del revés el cuadernillo de consignas. Había cosas que me incentivaban, pero no lo suficiente. No soy fácil. También  compré un libro de cuentos de Chéjov que no logré terminar de leer. Tomé prestado de la biblioteca de mi tía un libro de Hemingway que sí leí.
Todavía obsesionada con escribir ficción, dejé que se colara en mis pensamientos la idea de escribir una especie de diario de viaje o una crónica. El tema surge de un gusto personal. Siempre, desde chica, la Plaza de Mayo fue un lugar que me llamó mucho la atención.
Este año comencé a trabajar muy cerca de allí. Cuando comencé la facultad, había tres días que salía a la una y recién a las cuatro entraba a trabajar. Se volvió una rutina ir caminando desde la sede de Constitución por la 9 de julio hasta Av. De Mayo y finalmente hasta la plaza.
Cómo el clima me acompañaba me sentaba al sol a leer material de la facu y a observar lo que pasaba en ese lugar que tanto captaba mi atención.
Sin propósito alguno en cada visita tomé notas de lo qué veía, sentía y pensaba. Hoy esas notas me sirvieron de mucho para hacer este trabajo.
Tenía miedo de escribir una crónica ya que el trabajo donde lo había tenido que hacer anteriormente, relacionado con los Espacios Culturales, no me había entusiasmado mucho. Llegué a la conclusión que el problema fue la elección del lugar en aquella oportunidad.
Al proponerme escribir sobre Plaza de Mayo miles de cosas vinieron a mi mente cómo un torbellino. Por supuesto que no todas eran cosas coherentes y que tuve qué decidir qué cosas quería mencionar y qué no.
Seguí las sugerencias de Claudia y Emilia y me puse  a leer las Crónicas de El Interior de Martín Caparrós. Me gusta mucho como escribe. Es irónico, directo. Habla con autoridad de quién conoce y sabe de lo que habla. Me incentivó a investigar, buscar información sobre la plaza y sobre los hechos que la tuvieron como escenario.
Esto me resultó muy gratificante ya que no pensé que lo podría hacer. Había escuchado las experiencias de los alumnos con sus proyectos narrativos, dónde dijeron cómo habían investigado antes de escribir y de qué manera se habían entusiasmado. Antes no se me ocurría qué investigar.
Ese proceso está en movimiento. Todavía estoy recorriendo mares para ver si logro llegar a buen puerto.

sábado, 23 de julio de 2011

Índice Carpeta


ü  Presentación.
ü  Notas sobre qué es la lectura en nuestra vida.
A partir de una lectura en clase escribimos de qué manera interviene en nuestra vida la lectura; quién nos enseñó a leer, nos regaló el primer libro; nuestros gustos y preferencias.
ü  Texto sobre la Lectura en la infancia.
Trabajo a partir de la elección de un libro que recordemos de la infancia y que nos haya marcado. Describirlo fue la tarea.
ü  Notas sobre los textos sobre la Lectura  de compañeros.
A partir de la lectura de la producción de mis compañeros tenía que tomar notas de los aspectos que  me parecieran significativos. Instancia más superficial.
ü  Texto Narrativo a partir de una palabra. Varias versiones.
Mi palabra fue Escenario. Elegí contar una historia en tercera persona. Con las sugerencias de Claudia y Emilia fui modificando  la primera versión. Corregí faltas de ortografía, coloqué tildes y utilicé sinónimos. Además incorporé al texto más descripción, trate de no explicar tanto y mostrar más.
ü  Narración: Modos de la Historia secreta de Piglia.
Luego de la lectura del Ensayo de Piglia y de los cuentos de Carver, Chéjov y Borges tomé notas sobre dichos textos. Tema central la otra historia, la que sólo se insinúa.
ü  Notas Narración.
Explicación del proceso. Cuáles son las partes que la componen. De qué manera se procede para que el resultado sea el esperado.
ü  Notas sobre el Texto Narrativo de un compañero: “Angel” de Regina.
Escribir los aspectos que desde mi punto de vista podrían mejorarse. Preguntarle al texto lo que no comprendo. Una edición con otros ojos.
ü  Mi proceso de escritura. Cómo y de qué manera escribí mi texto narrativo.
Contar como fue el proceso de escritura del texto. Cada detalle, desde el más grande hasta el más pequeño, plasmado en el papel. Sentimientos, vivencias. Con sugerencias de Emilia agregué de qué manera fui editando, reescribiendo la primera versión.
ü  Trabajo con un Espacio Cultural. La primer visita. Su historia. Crónica de un espectáculo. Varias versiones.
Trabajo cuya consigna de origen fue elegir en grupo un Centro Cultural Alternativo. Teníamos que ir al lugar y tomar notas de todo lo que viéramos y sintiéramos. El paso siguiente fue recolectar datos de la historia de ese lugar y escribir una Crónica. El último trabajo allí consistió en presenciar un espectáculo y escribir sobre esa experiencia.  Los trabajos tuvieron dos versiones por lo menos cada uno, esto se debió a correcciones en su mayoría de tíldes, puntuación y en algunos casos de repeticíon de conceptos.
ü  Notas de Lectura exploratoria acerca del viaje. Textos de varios autores.
Leímos a varios autores como Cambell, Caparrós y Geertz, entre otros. Escribimos notas sobre esos textos y además los relacionamos con los textos que nos presentaron los alumnos que componen la Antología “Umbrales y Fronteras”. También comenté la experiencia de haberlos escuchado y conocido sus experiencias  a la hora de escribir su proyecto narrativo.
ü  Texto Narrativo de ficción. Disparador algo llamativo del espectáculo del EC.
Me costó bastante y no estoy conforme con el resultado. Fue un trabajo con poco tiempo de elaboración y no pude disfrutarlo. Una ficción. La segunda versión traté de tomar las sugerencias  hechas por Emilia.
ü  Balance del trabajo realizado en el primer cuatrimestre.
Consigna de cierre de la primer parte del año. Armar un texto con varios aspectos a tener en cuenta.

Claudia espero haber entendido lo qué me pediste. Te pido que me corrijas o me orientes si algo no es correcto. Muchas gracias. Saludos.

jueves, 21 de julio de 2011

Proyecto Narrativo 4

Hola a todos!!

Hoy no voy a escribir mucho. Estoy leyendo material de Caparrós y todo lo que tenía sobre Crónica en los textos del teórico. Sigo buscando material. Planeo armar algo y subirlo en finde.

Saludos. Mer

viernes, 15 de julio de 2011

Proyecto Narrativo 3

Notas sobre Plaza de Mayo.

29 de marzo
Sentada en la plaza al sol observé a la gente caminar. De todas las clases, algunas con apuro y otros de paseo.
Algunas personas tomaban sol o descansaban en su hora del almuerzo recostados en una manta sobre el pasto (imagino que están en su hora de almuerzo por su vestimenta ya que tienen traje).
Mirando la Casa Rosada pude ver que sacaban la bandera pequeña del mastil señal de que la Presidenta CFK ya no se encontraba allí.
Fuí a conocer la Catedral, en realidad la conocía pero no la recordaba, es magnifica su edificación. Es imponente.

1 de abril
Mientras intento leer un texto de Verón sentada en el banco de la plaza veo a la gente sacarse fotos. Algunos son turistas extranjeros (en su mayoría brasileros, aunque hoy pude escuchar dos matrimonios que hablaban en esa lengua tan hermosa y que me encanta:  francés), otros son Argentinos.
La foto en su mayoría son con el fondo de la Casa Rosada y la Pirámide de Mayo. Una pareja me pidió que les tome una foto.
Todo el tiempo es un ir y venir constante de gente. Muchos entran a la casa de gobierno, me pregunto qué harán ahí adentro.

5 de abril
Hoy el sol brilla con mucha fuerza. Hay un cartel en las rejas de la Rosada. Hace alución al ex Presidente Kirchner. Me vino a la mente la conmosión que causó su muerte y cómo ésta plaza fue el escenario de la despedida que le brindó la gente. Yo lloré como si lo hubiera conocido y sentí tanta pena por Ella y los chicos. Raro en mí que no coincidia en ese momento con ellos. Sacudió mucha cosas dentro mío.
Siempre a lo largo de la historía éste lugar fue testigo de multitudes. La gente se reunia a festejar, a pedir por Eva, a cuestionar a Isabel, a repudiar a Videla, a festejar el regreso a la democracia con Alfonsin, a reclamar que se vayan todos. A festejar el Bicentenario.

12 de abril
Me senté en el pasto a estudiar metodología. Me sobresalté cuando un jovén se me acerca y me habla. Era un artesano, me pidió disculpas por haber interrumpido mi lectura y muy simpáticamente me vendío un separador con forma de flor.
Hoy hay más gente de lo normal. Están los ex combatienntes de Malvinas en el lugar de siempre con sus pancartas y carteles pidiendo ser reconocidos y reclamando por sus derechos.
Varios grupos de Jardines de Infantes con sus seños recorren la Plaza. Las maestras le van mostrando a los chicos las fuentes, la pirámide y la estatua de San Martín, también les hacen preguntas. Son re lindos y sus repuestas muy ocurrentes

3 de mayo
Hoy aburrida de leer éstos textos decidí caminar. Rodeé la Rosada y pude ver a muchos hombres tabajando en el fondo. Están construyendo algo, no sé qué será. Qué intriga!!

5 de mayo
Hoy es jueves y cómo todos los jueves desde que se fundó la organización las Madres de Plaza de Mayo hacen su entrada para dar la vuelta a la Pirámide de Mayo. En la actualidad por el paso de los años ya no caminan, sino que se sientan alrrededor siempre con su pañuelo blanco. Que coraje tuvieron éstas mujeres de enfrentarse a el horror de esa época y al desgarro de perder a sus hijos e incluso nietos.

17 de mayo
El viento es frío y sólo cuando sale el sol es agradabe estar sentada aquí. Tomo mi café mientras veo el cambio de guardia de granaderos, cómo siempre a las 15 hs en punto, salen de la Rosada hasta la jefatura de Gobierno.
Muchos hombre trabajan con esfuerzo, están construyendo un escenario, supongo que para el acto del 25 de mayo. Atrás quedó el logo del Bicentenario, qué lindos espectáculos los de ese festejo.
Sólo flamea en el inmenso mastil una Bandera.

24 de mayo
Hoy llueve, mi lugar de lectura va a tener que ser otro. Al pasar caminando por la plaza todo bibraba. Estaban probando el sonido para el espectáculo del dia siguiente. La música a todo volumen retumbaba entre los edificios.

16 de junio
Decidí que hoy voy a ir al museo del Bicentenario. Legué 14.30, me vino muy bien ya que recién habre a las 14. Entré y los de seguridad me hicieron pasar por el deetector de metales, por supuesto que comenzó a sonar. Tuve que poner todo lo que tení en los bolsillos dentro de la cartera y pasarla por un cinta.
Para entrar hay que bajar por unas escaleras muy amplias y limpias. Es muy luminoso ya que el techo es todo de vidrio, con una forma novedosa, parece con ondas como una bandera cuando flamea.
Recorrí el lugar con entusiasmo. Hay pinturas expuestas en las paredes de ladrillos.
En el centro del salón hay carretas antiguas. Algunos granderos caminaban por el lugar.
Al fondo hay un bar para poder tomar algo. Enfrente de las pinturas se encuentra ordenado cronológicamente toda la historía de nuestro país, desde la primera fundación de Bs As hasta la Presidencia de CFK.
Hay objetos antiguos, libros que pertenecieron a los presidentes, fotos y retratos, tapas de diario impactantes, muebles antiguos y televisores donde podés escuchar con auriculares la parte de la historía que más te guste. La verdad es que está bien armado.

Éstas son las notas que fuí tomando los días que salía de la facu e iba caminando por la 9 de julio hasta Av de Mayo, para luego sentarme a leer en la plaza mientras esperaba para entrar a trabajar.

jueves, 14 de julio de 2011

Proyecto Narrativo 2

Hola a todos!! Sigo muy desorientada. Con la primer idea que había enpezado a trabajar llegué a un punto donde me estanqué y no sabía como seguir. Quedó arhicivada.

Siguiendo las sugerencias de Claudia comencé a leer "París era una fiesta" de Hemingway y voy a ver si  de él logro sacar algo ya que con Chéjov no tuve esa suerte.

Volví a leer las consignas del cuadernillo y separé las que me interesaron:
El equipaje te delata, para construir a mi personaje.
Consigna para soñantes, para armar mi historia.
El problema está en que supuestamente voy a escribir ficción pero también me gustó la consigna de Crónica y Testimonio: Diario de Viaje. Me imaginé escribiendo sobre la Plaza de Mayo. Trabajo cerca y me gusta mucho cuando el sol me acompaña sentarme a leer allí. Sin planes de utilizarlo para el proyecto, muchas veces en mi libreta fui tomando notas de lo que veia. Es increible el desfile de persona que constantemente pasan por ahí. Gente que de traje se acuesta a tomar sol en el pasto en lo que imagino que será su hora de almorzar. Jóvenes que leen o escuchan música. Turistas que se sancan fotos con la Casa Rosada de fondo. Todos lo jueves las Madres de Plaza de Mayo sentadas alrrededor de la Piramide de Mayo. Los ex combatientes de Malvinas luchando por ser reconocidos. A las 15 hs el cambio de guardia de los Granaderos que salen de la Casa Rosada, se dirijen caminando a el edificio de el Jefe de Gobierno de la ciudad y luego otros regresan a la Rosada.
Como éstas, muchas cosas más suceden en ese lugar tan particular y emblemático de nuestra historia.
Al escribir hoy me dí cuenta de qué me interesa este tema. Espero opiniones y sugerencias.

Saludos. Mer

sábado, 9 de julio de 2011

Escribo acá porque no sé qué pasa y no me deja comentar. Ésta es mi respuesta al comentario de la entrada anterior.
Convencida no estoy, por el momento es lo que se me ocurió. Ya estuve leyendo algunos autores, uno de de ellos Chéjov, pero no me termina de cerrar. No me atrapa. Voy a probar con otros.
Con respecto al cuadernillo, ya lo leí. No encontré algo que me enganche, voy a releerlo haber si encuentro en alguna consigna una inspiración.
Igualmente me gusta el tema que elegí y eso es lo q importa.
Antes de decidir hacer ficción, había pensado en escribir una crónica sobre el Museo del Bicentenario, pero no me animé a hacerlo.
Gracias por tus sugerencias. Voy a seguir trabajando, pensando que hacer.

miércoles, 6 de julio de 2011

Proyecto Narrativo

Debo ser sincera y decir que todavía estoy algo desorientada sobre cuál va a ser el tema de mí proyecto.
Las ideas que se me van ocurriendo y creo interesantes, luego se diluyen en el papel. No me parece que haya cosas para investigar en las ideas que imagino, como escuché de todos los chicos que nos mostraron sus trabajos.
De las ideas que el martes pasado les presenté a Claudia y a Emilia, después de consultarlo con alguna que otra persona y con la almohada, decidí aventurarme por una.
Elegí la historia sobre la mujer que se encuentra internada en un psiquiátrico desde hace unos años. Ella no es consciente de que está ahí, cree que es su casa y que las enfermeras son mucamas.
Ese va a ser mí eje. Todavía tengo que indagar más sobre la vida en un psiquiátrico y en los trastornos que se pueden sufrir. Armar una historia dónde la protagonista será Violeta y mostrar cómo es su vida.
Por el momento sólo tengo eso. Todos los días recorro antes de ir a trabajar las librerías de la calle Corrientes buscando libros  y autores que me inspiren.
Estoy dispuesta a escuchar sugerencia, que espero  con ansias. Buenas vacaciones. Descansen.