Una nueva edición de la Feria Internacional del Libro, el encuentro con la literatura de todos los años renueva la relación entre el autor y el lector.
En su edición de 2011, la Feria del libro de Buenos Aires tiene por consigna “Una ciudad abierta al mundo de los libros”. Se realiza en La Rural predio Ferial de Buenos Aires y estará abierta para todo el público hasta el 9 de mayo.
La agenda para el lector es amplia y rica en contenidos. Todos los días hay programadas actividades para todas las edades, y para todos los gustos. Abierto desde las 14 hs se puede disfrutar de las exposiciones y lecturas de grandes maestros de la literatura y del mundo del arte.
El sábado 30 de abril a las 17 hs en la sala Jorge Luis Borges se realizo un homenaje a María Elena. Participaron personas que realmente la conocieron y tenían con ella una relación de amistad.
Ya en la fila esperando para entrar, veo acercarse vestida de un inmaculado blanco en un día gris de lluvia a la actriz Leonor Benedetto, acompañada por su asistente y otra gran actriz, Elena Tasisto. Ambas formarían parte del homenaje.
Faltaba poco para ingresar a la sala. Llega y saluda muy simpática a las personas que estaban junto a la puerta, Graciela Borges. Más tarde y acompañado de sus músicos se hace presente Jairo, el encargado de cantar las canciones de esta gran escritora.
Muy orgullosa puedo decir que la sala con una capacidad de 800 personas estaba colmada, no cabía ni un alfiler. Las caras de las actrices al salir a escena demostraron sentir esa misma satisfacción.
Estaba presente la fotógrafa Sara Facio, con quien vivió desde inicios de la década de 1980 hasta su muerte.En el escenario, muy sobriamente estaba armado un living con sillones negros. Las luces parecían formar un atardecer. Sentada en la fila número cinco podía apreciar cada detalle.
Con las voces que caracterizan a esas tres maestras de la escena, una a una fueron leyendo algo escrito por María Elena. Borges leyó un poema que hablaba sobre el tiempo. Elena recito la canción “Al divino Botón” y finalmente la Benedetto leyó un fragmento de “Fantasmas en el Parque” uno de los últimos libros que la escritora público.
También estaban como invitados dos escritores, Liliana Bodoc y Leopoldo Brizuela. Ellos contaron cual era su relación con la homenajeada. Fue muy emotivo. Una frase que me gusto mucho y voy a citar es “Los hombre y las mujeres, las niñas y niños que van a venir, no la van a recordar cuando estén frente a su obra. Ellos la van a conocer y eso es como si volviéramos al 1 de febrero de 1930 el día que ella nació”. Fue escrita por Bodoc luego de la partida de Walsh.
Adornaron el cierre de este hermoso homenaje las canciones de Walsh, en la vos de Jairo y un joven acordeonista. Una de las melodías fue fuego y volcán.
Se apagan todas las luces e inunda la sala la música de Manuelita. La sala de pie aplaudía al compás de la melodía mientras cantaba.
Esto es algo fuera del taller. Siento que debía compartirlo porque estoy segura que todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, estuvimos acompañados por ella y su obra. Quien no fue invitado a tomar el te en la tetera de porcelana o no sintio temor frente alo que podia ocurrirle a la reina batata. Yo si.
gracias, mercedes,
ResponderEliminarcon mi hijo simón leemos, escuchamos y cantamos a maría elena, "adivina, adivinador..."