Recorriendo las calles del barrio de Chacarita se pueden encontrar muchas actividades para hacer en familia o con amigos, espectáculos en las plazas del barrio y las actividades que ofrece el Espacio Cultural Carlos Gardel.
Desde el año 2004 los vecinos tienen un espacio propio donde pueden entrar en contacto con el arte y la cultura ubicado en Olleros 3640. Un antiguo y vacio galpón sirve como espacio físico para reunir los sueños y experiencias de mucha gente.
En un encuentro con el secretario de Cultura el Lic. Diego Alonso me cuenta que la persona que armó el proyecto de los Espacios Culturales decía (cada vez que lo cruzaba) "...una vez tuve un sueño de pibe, crear un centro cultural en este galpón de Colegiales". Así se refería el primer coordinador Coco Baldini, quien falleció hace dos años, cuando hablaba de otro de los espacios que hoy forman el circuito cultural de los barrios.
El Espacio Cultural Carlos Gardel forma parte del proyecto de la Dirección General de Promoción Cultural (DGPCul) que ofrece a los vecinos y vecinas de Buenos Aires una oferta artístico-cultural amplia, accesible y descentralizada, a través de espectáculos, talleres, ciclos, eventos y acciones. Se inauguró en la gestión de Telerman, pero lo empezaron a construir cuando Baldini era Secretario de Cultura de Aníbal Ibarra.
Fomentar el acceso a los bienes y servicios culturales, llevar actividades, espectáculos, eventos, talleres, ciclos, muestras y seminarios a todos los rincones de la Ciudad son algunas de las cosas que se propusieron en un comienzo y que hoy se están cumpliendo.
Este espacio es un antiguo galpón refaccionado que tiene en el frente un enorme portón negro, con un cartel cuya frase: “Abra y pase”, te invita a entrar. Es un espacio amplio, y con poca luz, hasta que se encienden dos grandes lámparas que iluminan por completo aquel gran salon. En la decoración predominan los colores negro, rojo y blanco que transforman el espacio en un lugar mágico.
Todas las actividades son gratuitas y promueven la producción de bienes y servicios culturales, favorecen la expresión artística de los vecinos, y apoyan el desarrollo de los nuevos creadores de la Ciudad.
Este mes de mayo la programación artística estará dedicada a los “Trabajadores” y sobre ese eje giraran los espectáculos de música, teatro, plástica e infantiles. Hay un auditorio llamado Mona Maris donde se ofrecen programaciones mensuales temáticas de cine.
El coordinador del Espacio Cultural Carlos Gardel hoy es Alejo Corvalán, quien además de estar a cargo de la organización del centro también presenta algunas de sus obras en el mismo espacio ya que él es director de teatro.
El centro tiene una biblioteca y un nuevo Microcine responsabilidad de la gestión actual a cargo de Alejo. Desde hace dos años, los vecinos cuentan con estos nuevos servicios. Fueron recibidos con mucha felicidad y cada año crece más la biblioteca gracias a las donaciones de todo el barrio.
La participación y el interés fueron aumentando con los años. Comenzó siendo un espacio solo de adultos, que contemplaban obras de arte o exposiciones. De a poco se fueron incorporando actividades para los jóvenes y también para los más pequeños.
Hoy en la grilla de la programación se pueden encontrar obras de teatro infantiles, ciclos de cine para adolescentes. Hay talleres para todas las edades y de diferentes disciplinas como actuación, escritura, danza y dibujo.
El Espacio Cultural Carlos Gardel - por sus características edilicias y técnicas - se perfila como centro expositor, sede de elencos de teatro comunitario y espacio apto para artes circenses. Pero también oficia de escenario de espectáculos y clínicas musicales, siendo sede de los principales festivales y ciclos organizados por el Gobierno de la Ciudad. Además desarrolla proyectos junto a otras instituciones de los barrios de Chacarita, Palermo y Colegiales.
En mi tercera visita tuve el placer de conocer a una señora que muy amablemente me invito con un mate y comenzó a relatarme como ella conoció el centro y hoy disfruta de las actividades, sobre todo del Taller de Tango y Milonga, que estaba esperando que comience. Su nombre es Rosa.
Muy a gusto con la charla fuimos interrumpidas por dos chicos, los nietos de Rosa, Juan y Olivia que se sumaron a la charla. Ellos también disfrutan del espacio y lo aprovechan para expresarse y despejarse de sus actividades de rutina. Allí encontraron amigos y un lugar para crecer.
Inaugurado en 2004 ofrece desde entonces un ambiente apto para que vecinos y vecinas de la Ciudad disfruten de una programación artística y cultural amplia y de excelencia. Abre sus puertas al público de martes a viernes de 10 a 20 hs. y los sábados y domingos de 18 a 22 hs.
El tiempo pasa rápidamente y ya es hora de irse, de volver a casa. Allí quedan ellos ultimando los detalles, porque cada encuentro de baile para todos es una función, haya o no publico. Las puertas de este lugar están siempre abiertas para recibir a todo aquel que quiera participar de este encuentro con la cultura.
Mercedes,
ResponderEliminarMuy completa tu crónica, con muchos datos fácticos. Realmente se evidencia la labor de investigación y el compromiso con el trabajo.
Me quedé con ganas de saber más sobre tu charla con Rosa.
Saludos!